domingo, octubre 25, 2009

Y pensaba en volar y volar. En escaparme. En huir del mundo y de la responsabilidad del sentimiento. Quién, acaso, en estos tiempos en los que todo se calla quiere quedarse y aceptar que siente tantas cosas? Un amor desbordante por alguien que siempre ha estado ausente. Una alegría incontrolable por caminar sobre hojas secas. Una incontenible libertad por sentir el viento en la cara. Una inexplicable fascinación por los dados, los cascabeles y los botones. Una inimaginada obsesión por los aromas del mundo. Una incansable idea de viajar lejos, de mudarse. Una inquietante sensación de tranquilidad cuando todo esta agitado...

sábado, octubre 24, 2009

Esta noche entraste por mi ventana
mezclado con el viento.
Te quedaste para dormir a mi lado
y recordarme que en la distancia
el tiempo es eterno.

miércoles, octubre 14, 2009

Justo a tiempo

Y nos fuimos de picnic como tanto la habíamos prometido,
aún sin decírnoslo.
La canastica estaba llena.
Llevamos besos, miradas, palabras, silencios.
Frutas, chocolates, brownies y tortas.
Vino, sal, pimienta, queso y jamón.
Llevamos salsas de colores y aromas deliciosos.
Llevamos secretos y sueños. La esperanza y algunos recuerdos.
Olía a pasto húmedo, fresco.
El sol brillaba entre las nubes blancas del inmenso cielo azul.
Los pajaritos cantaban y en la lejanía, algunos perros ladraban.
Tal vez hicieron falta nuestros gatitos.
O tal vez nos regalaron otros sonidos.
Disfrutamos la compañía del mundo, de la natualeza,
de los árboles y las hojas secas.
Se detuvo el tiempo alrededor.
En ese instante sólo éramos nosotros.
Qué hermosa poesía la que tus ojos me dijeron
cuando entre risas olvidamos el espacio y el tiempo.
Nos despeinamos en la hierba, mirando al cielo y a la tierra.
Mis deditos jugaron por los caminos oscuros de tu pelo.
Los tuyos jugaron por el abismo de mis labios.
No sintieron miedo a caer.
Entres suspiros de colores descansamos.
Qué delicia compartir juntos
la cerecitas, las flores, la musicalidad del momento.
Sólo era ese instante y lo disfrutamos.
Todo sucedió justo a tiempo,
como el universo lo había planeado.
O como alguna vez lo planeamos pero no lo admitimos.
La increíble sensación de libertad nos llevaba volando en el viento,
mientras nos fundíamos con la pureza del sentimiento.
El vasto cielo nos acogía y ahora
no éramos más que polvo de estrellas.