sábado, diciembre 16, 2006

Tienes la capacidad absurda, que nunca quice darte, para meterte en mí y acabar con mi tranquilidad. Todavia me pregunto si es bueno o es malo y me doy cuenta que simplemente es. Y soy conciente, yo soy quien enredo mi universo, soy la unica que quiere hacer algo diferente a lo que siente , soy yo y solo yo quien, invadida por la desconfianza, pretende encerrarse dentro de una muralla, prohibiéndose sentir aún el más sublime de los sentimientos. Un insensato desconcierto aqueja mi mente y no existe un solo pensamiento ajeno a tus palabras.

lunes, noviembre 06, 2006

Ningún lugar

La sensación se hacia más visceral, menos ajena, a medida que me acercaba. Su cuerpo yacía sobre un manto blanco que ondeaba levemente el viento. Parecía dormir, pero por la heladez de su ausente aliento, pude darme cuenta que su vida se había esfumado de pronto.
Pase suavemente mis dedos sobre sus labios para sentir aquel ultimo beso y recordar aquellos ojos infinitos que lograban desnudar mi alma. Contemplaba su tez, clara, oscura, profunda. Tan suave, tan tersa, tan suya.
Pude sentir un dolor intenso dentro de mí que me desgarraba. Surgieron dudas, preguntas y reclamos en medio del congelante miedo que me inmovilizaba. Pero pude librarme de ellos fácilmente, era más fuerte el sentimiento y no merecía opacarse.
Llore sin pensarlo, desatando fantasmas y aliviando a mi corazón de la culpa. Debía comprender que simplemente había sucedido.
Tomé su mano y en intento desesperado, esperé me devolviera una señal. Pero fue en vano.
No quería despojarme de aquel ser que había sido capaz de avanzar a través de las barreras de mi conciencia, para llevarme a un mundo inimaginado. Quería regresar allí, y aunque me angustiara, sabía que no era posible. Al menos por ahora o por algún tiempo mientras volvamos a reunirnos. La soledad invadió mi espíritu.
Sentí cómo me ahogaba en la nostalgia y pretendía devolver el tiempo, aún sabiendo que todo terminaría igual.
Que egoísta pude ser en algunos momentos y sólo hasta ahora pude darme cuenta.
Cerré mis ojos para reinventar el presente y borras las imágenes inmediatamente anteriores. Pensé caer en un sueño profundo para nunca despertar y sólo transitar en su compañía. Nada volvería a ser igual y mi atmósfera había sido invadida por la insoportable levedad del ser. La única certeza que existía era que iría a ninguna parte y volaría a ningún lugar, para inmortalizar lo sentido.

sábado, octubre 21, 2006

Sintonía entre dos

Hoy... la noche. Mañana de día.
Alguna vez en el viento. Sin un final y un talvez.
Liviandad en el tiempo. Ligereza en el camino.
Suspiros manchados de recuerdos.
Recuerdos amarrados por la laja del recuerdo...
aún viven y son tal cálidos como cada
centímetro que acortan nuestras bocas.
Sensibilidad primaria y absoluta
con destellos fugaces de realidad.

18Oct06

martes, octubre 10, 2006

Junto al río

Lamentablemente se hizo tarde y mientras llovía, vio su cara reflejada en el río. El agua pudo entender su sensación. Fría, oscura y tímida.
La luna, como única testigo, en el inmenso universo de dudas, acogía en sus brazos la ilusión amiga de sus sueños. Podía abrazarla y protegerla de las pequeñas gotas, que como moscas invadían en nube aquel lugar.
El viento arrancó una que otra tristeza de su alma y entonces pudo contemplar su sonrisa en el agua, que poco a poco se hacía menos perceptible pero más sincera.
La soledad se mezclaba entre el sonido de los grillos y el susurro, cómplice, del pequeño caudal.
La fascinación y la plenitud, invadieron aquel momento sombrío y presente, y antes de darse cuenta, un aroma de olvido disfrazaba las sombras y animaba a las pequeñas luciérnagas para despertar todo su brillo y saturar en un instante fugaz, todo el lugar de candor.
El viento jugueteaba hábilmente con su mirada y su pelo se enredaba en la esperanza certera que su corazón albergaba. Sabía que de esperar y esperar nunca alcanzaría lo que con tanto fervor deseaba y que después de conocer la mañana, todo estaría de nuevo a su lado para apostarle al encuentro. Así que entendió que su esfuerzo no había sido en vano y que su alma encontraba una sutil fascinación en la oscuridad de la noche, logrando reflejar sus anhelos en claras y volátiles palabras.
La noche, así, sería su aliada entre los ruidos del insomnio y la desesperación. Y aún más, cuando conciente, encontrara en sus fantásticos sueños, una razón para arriesgar su nuevo sentir y con él, desbordar lágrimas de alegría que bañaran su calma y aliviaran su pensar.

jueves, octubre 05, 2006

Ventana

La inconstancia del sentimiento me ahoga en los recuerdos.
Talvez no fue nunca o fue siempre, mientras me lo preguntaba sin pensarte.
Ahora el tiempo me señala y empaña con un sonido, todo asomo de valentía y regocijo.
Estoy sola de nuevo en la imperturbable realidad del mundo, en el sin sentido de la cotidianidad. Ya es de noche y mientras miro por la ventana, oigo los gritos de mi alma reclamándome entre la multitud.

lunes, septiembre 25, 2006

Luces en la noche

Mis ojos llenos de luces mientras en mi mente huye un pensamiento bandido, saturado de verdad. Ya es oscuro en el cielo y la inmensa luna me recuerda tu alma color perla. Algunas nubes, casi imperceptibles inundan la mirada sincera del lugar. Luces violetas ahora, en la infinidad color cemento y la rigidez del asfalto, destellan en un soplo el reflejo inocente de mis lágrimas. Diamantes líquidos que poco a poco bajan por mi cara y dan un inesperado salto a la realidad al estrellarse contra mi alma, que no es color perla sino plateada. Ahora hay humo de melancolía y las ideas persisten ante el ataque insensato de la soledad, como si fueran tan fuertes como la realidad, tan violentas. Desesperada por la necesidad, atada a los prejuicios, salgo a dar un paseo por el alba ahora que amanece y se hace el vacío más fuerte.

jueves, septiembre 21, 2006

Melancolía disfrazada de mirada, asoma su rostro tras la noche matinal.
Surrealismo inspirado en las nubes y el tiempo infinito del alma.
Recuerdos ajenos reclamando a su amo, cobarde ironía de dos.
Renace la esperanza mientras muere la posibilidad, la distancia y tu miedo. Somos otros.
Finamente el cielo derrama, sobre la luna, una sonrisa precisa y sincera, señalando el universo y su intención. Aunque veo bruma espesa, mis ojos distinguen la claridad soleada del misterio.
A veces tan helado como el odio o el olvido. Te abrazo ya. Desafiando la distancia, la lejanía, la espera.

...ahora...

Ahora te abrazo y te veo. Mis manos estan frías como acostumbro y tu piel calienta mi aliento. tus labios, congelados en el tiempo o en el temor, me explican lo que ahora entiendo.
No hay palabras como solía ser. Todo en silencio. Mudos aromas de alegría y tristeza mientras el tiempo pasa sin saberlo. Ahora nos abrazamos y nos vemos. No hay temores ni prejuicios. Un mundo paralelo nos acoge y nos alienta con al calor del cielo. La noche posa su mano sobre nosotros y somos uno en la niebla, somos uno sin tenernos.