domingo, febrero 25, 2007

De mi boca se escaparon las palabras, las letras y las miradas mudas.
Subieron en espiral hacia el cileo, donde se confundieron con el polvo de nubes y los copos de estrellas.
Volaron hacia el infinito para nunca ser y siempre recordar. Llantos azules de olvido y carruseles mareados de color.
Destellos fugaces de nostalgia y magia de la verdad y la duda.

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