La luna disfrazada de mentiras y duendes en la noche plateada. Las estrellas ajenas y fugaces en sus manos y en sus palabras. La oscuridad cómplice y fugitiva en el blanco turbio de sus pensamientos.
La noche entera con dientes y en sus dientes palabras y en las palabras olvidos. Olvidos y reproches por lo vivido y lo negado. La noche entera con llantos y miradas azules de tristeza y melancolía, azules del humo enceguecedor de la locura.
Las mentiras teñidas de rojo, violeta y negro, por las noches y los miedos. Los duendes sin risas. Las manos frías y amarillas por la ausencia de luz y de amor.
Las palabras secas y húmedas por el olvido y el mañana. Los pensamientos aligerados por las dudas. Los dientes con carencia de verdades. Los olvidos más recordados que nunca. Y los reproches con singulares arrugas del ayer. Los llantos manchaods de aliento. Las miradas, azules.
domingo, febrero 25, 2007
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1 comentario:
Una noche plateada... como si no hubiera querido ser noche... tal y como me pasa con los momentos que no quiero que pasen a ser recuerdos, o como los recuerdos que no quiero recordar, o como los sentimientos que inutilmente no quiero dejar pasar....
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